El portavoz socialista en el Ayuntamiento arremete contra la política del alcalde—¿Qué balance hace de estos seis meses largos al frente del Grupo Municipal del PSOE?—Complicados. Vemos que el Ayuntamiento está perdiendo aquello que tanto costó. No obstante, tenemos gran ilusión, muchas expectativas de que el futuro en esta ciudad pueda cambiar y recuperar lo que se nos está robando, entre comillas, en estos momentos.
—¿Está zanjada la lucha interna que en su día libró con la actual dirección provincial?
—El PSOE tiene procesos congresuales largos y extensos, donde normalmente hay batallas internas muy importantes, que dignifican también el sentido de ese debate. Pero una vez que se cierra, todos y todas asumimos lo que ha elegido la militancia, que a veces no es lo que le gusta a uno, pero sí lo que han elegido los militantes.
—Todavía Cardo lo negó el otro día. ¿El ‘Paquismo’ existió? ¿Hay que pasar página?
—Cuando yo me refiero al ‘Paquismo’ me refiero al partido. Fui miembro de un equipo de gobierno donde se hicieron muchas cosas, que de verdad estaban haciendo atisbar que León podía tener un futuro prometedor y avanzar todo lo que no había avanzado durante décadas, pero, sin embargo, a nivel de partido, la cosa ha sido diferente. Esta última etapa ha sido pobre, con muchas deficiencias desde el punto de vista de la organización y la participación, incluso desde el punto de vista de las personas. Cuando hablo de ‘Paquismo’ no estoy renunciando al proyecto de ciudad que se hizo en esa etapa; me refiero a la parte orgánica del partido.
—¿Cómo juzga la gestión de Emilio Gutiérrez?
—Nuestro alcalde, porque es el alcalde de todos para bien y para mal, no ha cumplido ni por asomo las más mínimas expectativas que había levantado cuando se presentó a la Alcaldía. Llegó con un programa que se ha demostrado que estaba lleno de mentiras. Con la gravedad de que vas a mentir a sabiendas de que vas a mentir. Sus principales banderas eran el empleo, las ayudas a la familia... Y no la subida de impuestos. Hemos visto que todo era una falsedad. Esta ciudad tiene más parados que nunca; desgraciadamente seguirán aumentando. Si a eso sumamos que es un alcalde que no pelea, que no lucha por los proyectos, que no se implica... Alguien puede ser un digno director general, que lo desconozco, pero es un muy mal alcalde.
—El PP dice que ustedes le dejaron la ciudad como un erial, llena de deudas.
—No tengo inconveniente en hablar de eso, pero estamos hablando de reivindicar ante el resto de administraciones. ¿Cómo puede un alcalde renunciar a una sociedad de alta velocidad para realizar unas infraestructuras vitales para la ciudad alegando que tiene dos millones de deuda cuando lo que está haciendo es un favor al Ministerio de Fomento? Quien paga los intereses es el Ministerio. Está claro que este alcalde prefiere hacer un favor al Ministerio que luchar por los leoneses.
—¿Y por qué, a su juicio, no reivindica?
—Habrá que preguntarle a él. Hay infraestructuras que han salido adelante en otras ciudades y otras comunidades y aquí no. No tiene capacidad de líder.
—Si usted se hubiera encontrado la deuda que se encontró, ¿qué hubiera hecho?
—Nosotros también nos encontramos con una deuda terrible en este Ayuntamiento. Siempre ha sido importante. El problema que tiene esta casa es su déficit estructural. Tiene unos gastos superiores a sus ingresos. Pero nosotros tuvimos una deuda impresionante y esta ciudad se dinamizó, trajimos proyectos... Este alcalde se escuda en la deuda para no hacer nada. Lo que va a producir un retraso de 15 años con respecto a otras ciudades de nuestro entorno, o lo que es lo mismo: pérdida de población, de oportunidades...
—Feve y Paradores están en cuestión por la gestión de dos compañeros suyos.
—El PP lo está haciendo con todo. Está desmantelando Feve, Paradores... desprestigiando los servicios públicos para convencer a los ciudadanos y después para dárselo a los que todos sabemos. Lo han hecho con la sanidad... Es una estrategia perfectamente orquestada para desprestigiarlos en favor del sector privado
—La última polémica municipal ha sido un funcionario cuyo hijo trabaja en una consultora que ha tenido el Ayuntamiento para el proceso de despidos, ¿en qué va a acabar?
—Hemos pedido una información a la Secretaría General por si existe una incompatibilidad de este funcionario por haber participado en este proceso de contratación por tener un familiar directo. No entro en si trabaja o si es asociado; lo que digo es que, independientemente de que sea legal o no, espero que nos lo aclaren. No es muy ético que quien realiza unos pliegos de contratación, quien decide a qué empresas se invita, quien pide si existe solvencia técnica o no y quien hace el informe de adjudicación tenga una vinculación directa con esta empresa. Puede existir una incompatibilidad o, cuando menos, una falta de ética clara, lo que muestra también esa transparencia de la que alardea el alcalde.
—En el actual conflicto de los Bomberos, ¿usted qué haría: saldría o no?
—Aquí hay unas competencias específicas. La Comunidad autónoma tiene una responsabilidad importantísima en este tema. No entiendo cómo un consejero de León como es Silván tiene a la provincia como la tiene. No ha hecho nada. Somos una provincia muy extensa y la Comunidad debería dar un impulso importante. Se nota que existe una falta de entendimiento entre la Junta y la Diputación siendo del mismo partido. Lo que para uno es blanco para el otro es negro. Al final, por diferencias entre las personas, los administrados estamos padeciendo lo que estamos padeciendo.
—El PSOE ha denunciado un retraso más en la municipalización del servicio de basura.
—Hemos dicho que estamos a favor de que se municipalice siempre y cuando se cumplan dos premisas. El mantenimiento de los puestos de trabajo y la calidad del servicio. Este equipo de gobierno, que dice que tanto trabaja, es una chapuza tras otra. Todo son carreras, hoy digo que el día 20, ahora el día 1... Donde dije digo, digo Diego...
—¿Cómo es su relación personal con el alcalde? Porque tampoco es que hable bien de él.
—No empezó mal, pero va a peor. Todo el mundo tiene buena voluntad pero después el tiempo te va enseñando cómo es cada persona. Hay una relación cordial, de educación, de formas, pero no hay más.
—¿Cómo ve el asunto de Villaquilambre, que afecta a la concejala de Urbanismo de León?
—Ahora mismo, las informaciones son de carácter personal. Dentro de su ámbito profesional. Consideramos que se trata de algo que se extralimita del ámbito de oposición. No obstante, por el bien de los cargos públicos, sí debería dar alguna explicación.
—¿De la gestión del alcalde, salvaría algo?
—Condenaría todo. Ha paralizado el futuro de esta ciudad. Ha mentido abiertamente a los ciudadanos. Prometió empleo y ha generado más desempleo. Prometió bajar los impuestos y los ha subido. Ha paralizado todas las infraestructuras importantes para esta ciudad. Juegan con esa doble moral de recortar servicios sociales y hacer campañas, a la vez, pidiendo a los ciudadanos, a los que les ha subido los impuestos, para que den dinero para ayudar a las familias. Oiga, que usted es quien tiene que resolver los problemas. No es la Iglesia Católica. No es la caridad cristiana. Usted es un alcalde que tiene capacidad para gestionar esta ciudad.
—¿Cuál sería su prioridad?
—Nosotros presentamos una batería de iniciativas para generar empleo. Este alcalde no destina un euro a la creación de empleo en el Presupuesto municipal. Ni siquiera para las personas que se encuentran en riesgo de exclusión social. O en dificultades para subsistir.
—El domingo pasado se abrió un comedor social.
—Pero eso es la caridad. Un alcalde no está para eso. Eso está bien para Cáritas... pero para el Ayuntamiento no. ¿Qué pretenden? Que dentro de dos años vayamos todos a comer a los comedores sociales que ha inaugurado el alcalde.
—Es un poco exagerado...
—Bueno, pero me refiero a que no hace nada por mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos, crear empleo... y lo único que hace es a hacer obras de caridad; pues al final iremos todos a la caridad.
—Pero el equipo de gobierno dice que no tiene dinero.
—Yo lo que digo es que, por ejemplo, los fondos que han venido del antiguo plan de cooperación local, unos 800.000 euros, los dedique a ese tipo de políticas. Integramente. Desde que es alcalde Emilio Gutiérrez hay 2.500 parados más
—Él dice PSOE igual a paro.
—Y él a súperparo. A súperrecortes, falta de ayudas... la parálisis de esta ciudad es absoluta. No se mueve nada. Su expectativa es nula.
—¿En sus previsiones está ser candidato por el PSOE?
—Es una pregunta recurrente. Cuando estás en una opción política y decides abanderar un proyecto, tú te marcas unos objetivos, pero no depende solo de tí. El PSOE tiene unos procedimientos y habrá un proceso de primarias para el candidato en su momento.
—Tiene buenos padrinos: Los Nanetes, familias históricas...
—Sí, pero no familia política. Mi familia tiene una larga trayectoria en el PSOE, nunca en cargos públicos, sino en el partido, y me siento muy orgulloso. Aquí se trata de convencer a los tuyos primeros. Es una tarea compleja. Yo me encuentro respaldado como se vio en las asambleas, pero quien tiene que respaldarte es la ciudadanía.
—¿Cómo está el grupo desde un punto de vista interno?
—No ha habido grandes modificaciones. Es un grupo que se vio sometido en el proceso congresual, a enfrentamientos, ya que había concejales que apoyaban mi proyecto y otros no, que estaban en contra. Es muy difícil que en cuanto a las relaciones personales se arregle en el corto plazo, pero a mí me preocupa como portavoz y dirigente el trabajo. Nosotros trabajamos. En ese sentido, con dificultades, el trabajo se va realizando.
—También es cierto que hubo cambios de dedicaciones exclusivas. El PP le echa en cara que se quedara con una...
—Nadie me puede echar en cara, y menos a un grupo político, cómo se organiza internamente. Es un claro ejemplo de que el alcalde no sabe con qué salir. Por eso utiliza actuaciones tan chabacanas de intentar meterse en la casa del vecino cuando tú tienes la tuya manga por hombro. El Partido Popular es una bomba que cualquier día va a estallar.
—¿Tiene algún dato?
—Hay batallas internas importantes, enemistades... El alcalde debe mirar para su casa.





