Latente desde que antes del verano intentaran escenificar la paz con el anuncio de una comisión de acercamiento, el enfrentamiento de las direcciones provincial y local del PSOE leonés encuentra un nuevo foco de explosión. La decisión del secretario provincial, Tino Rodríguez, de dejar fuera a José Antonio Díez de una de las tres plazas de la conferencia política que se celebrará en Madrid, del 8 al 10 de este mes. Una presencia que el líder de la agrupación en la capital reclamó por carta pero que, a falta de la comunicación oficial, irá a parar a manos del secretario comarcal del Bierzo, Gerardo Courel, y de una mujer que incluso podría ser militante de la local, además del secretario provincial. «Es evidente que de llevarse a cabo esto, no cabe duda de que el agravio a la militancia será importante y la situación de tensión será difícil de controlar», avisó ayer Díez, quien abundó en que ellos están aquí «para trabajar por los ciudadanos, hacer un proyecto político y para intentar sumar y no restar», mientras que «otros parece que están para otra cosa»
Díez insistió en que sería «un profundo agravio» no hacia su persona, «sino hacia la militancia y la agrupación local, que es la más numerosa de toda la Comunidad y una de las que más había participado escrupulosamente en cada uno de los bloques y diálogos que se habían enviado desde la federal». «Somos una agrupación con mucho peso, pero parece increíble que una agrupación que tiene entre sus militantes al ex presidente del Gobierno no tenga derecho a estar representada por su secretario general, que es quien decidió la ejecutiva que fuera», incidió el secretario local del PSOE, quien apuntó que no ha recibido contestación de Rodríguez, aunque sí que cuenta con el respaldo del secretario autonómico, Julio Villarrubia. «Me dijo que le parecía razonable que la agrupación local de León estuviera representada en la conferencia política, tanto por trabajo como por lo que representa», recalcó.





