La valoración de la huelga volvió a enzarzar al alcalde con el portavoz del PSOE. Una polémica surgida por las declaraciones en las que Gutiérrez afirmó que «cuando se estudia la historia se sabe que socialismo es igual a paro» y que, «detrás de una etapa socialista, siempre sucede lo mismo: tienen que venir otros que son los que tienen que arreglarlo». «No hablaríamos de una huelga general sino hubiéramos heredado una situación miserable y calamitosa», afirmó el alcalde, tras reseñar que en la época de Zapatero se crearon «más de 3 millones de parados». «Existe una evidencia clara y es que el alcalde que es capaz de crear 500 parados al mes no está legitimado para criticar políticas de empleo anteriores. Lo que debería hacer es pedir disculpas por ser incapaz de generar empleo, por haber mentido a los leoneses diciendo que crearía puestos de trabajo y por engañarles diciendo que el empleo era su bandera», contestó José Antonio Díez, tras reseñar que «desde que en León gobierna el PP el número de parados ha subido más de un 15%».
Díez insistió en que «todos los ciudadanos son plenamente conscientes de quién está recortando sus derechos, quién les ha subido el IVA, paralizando todas las obras y proyectos en marcha, eliminado las ayudas a la dependencia o recortado los presupuestos en Sanidad y Educación de tal manera que el concepto de servicios públicos está a punto de desaparecer». «Por eso, hay que mentir descaradamente o tener poca vergüenza política para intentar, como hace el alcalde como mero monaguillo de la presidenta del PP, culpar a Zapatero o al PSOE de esta situación», criticó el portavoz socialista, quien recordó al alcalde que «gobierna desde hace un año y medio en León, por lo que ya podría dejar de hablar de lo que se encontró y debería empezar a hablar de lo que nos va a dejar». «En 18 meses, no ha sido capaz de crear un solo empleo pero sí tiene un importante bagaje: ha aplicado un ERE que acabó con 200 despedidos entre el personal municipal, recortó el servicio de jardines y limpieza lo que generó el despido de casi 40 trabajadores, cerró dos guarderías y dos bibliotecas y estableció tasas por todos los servicios que, hasta su llegada al poder, recibían gratuitamente los ciudadanos, en especial los niños y mayores», citó Díez.





